sábado, 22 de octubre de 2011

Conceptos sobre el agua

Aún para expertos con cierto grado de experiencia, el tema de establecer conceptos comunes y unívocos sobre gestión y administración del agua no es fácil. Se trata de legislaciones que puedan ser aplicables por la autoridad pública, en el marco de políticas públicas específicas según el usuario al que se dirijan (en ciudades, pequeños o medianos pueblos, industrias) y a su vez, que éstos puedan entender, captar y en última instancia acatar y obedecer.
 
El desarrollo en la práctica de algunos conceptos teóricos tales como los que puedan legislarse o de aquellas regulaciones instrumentales para la gestión misma, están rigurosamente limitados, porque puede afirmarse que no existen reglas universales de administración del agua, recurso que a su vez es dependiente de circunstancias aleatorias, como la cantidad y calidad del agua en una determinada situación climática o del año hidrológico o alternativamente, algo más difícil y donde se encaminan hipótesis contemporáneas de los organismos de crédito, las circunstancias sociológicas, políticas o económicas encadenadas que ocasionen la estructura institucional para el desarrollo del recurso mismo. Una cosa es abundancia, otra escasez, otra es temporalidad estacional, como puede verse.

Es desde luego más importante su funcionalidad operativa que buscar la perfección en situaciones muy variables y hasta en regiones pequeñas variables o atípicas, lo que convierte a las hipótesis de trabajo en imprescindiblemente flexibles.
 
La implementación de un régimen y una autoridad de agua con la suficiente fuerza y, en muchos casos, imprescindible aceptación por la sociedad a la que sirven es consecuentemente un proceso muchas veces de “error y ajuste gradual”, es decir que como resultado de su aplicación en un determinado escenario resulte exitoso sólo después de varias experiencias. Los procedimientos que inicialmente se fijen, incluso algunas veces incluyendo fallos judiciales y adoptando políticas coherentes de principio a fin pueden tomar varios años. Quizás y ejemplos puedan discutirse con la anterior experiencia de Samapa en La Paz y El Alto o el empantanamiento discursivo en que se halla inmersa la reestructuración de la “nueva empresa” en las dos ciudades que ya lleva más de cinco años. Lo mismo pudiera deducirse para el caso Cochabamba y su empresa, entrampada burocráticamente y hasta con acusaciones de corrupción.
 
Los casos demostrativos sobre la aplicabilidad práctica de diversa hipótesis de trabajo abundan también internacionalmente, porque una vez dictadas las leyes, las herramientas para la práctica (permisos, tarifas, normas, reglamentos, etc.) son nuevamente de larga implementación y en todos los casos requieren administradores con experiencias y disciplinas diversas para que al final del proceso, se pueda tener agua sin problemas. Esta conclusión es casi común para todos los usos económicos del agua.

Asociación de discapacitados hace escobas de botellas PET

Orgulloso, así se sentía Javier Lanza, un hombre de 56 años que, pese a su discapacidad física, formó una asociación para fabricar un novedoso producto: escobas con cerdas de botellas PET.

“Es innovador ¿no? -comenta- Creo que nos irá bien cuando ingresemos al mercado y lo mejor es que con ello cuidaremos el medio ambiente porque reciclaremos las botellas”, dice Javier, mientras sus manos recorrían las cerdas de la primera escoba que fabricó con siete miembros de la Asociación Superación.

“No fue fácil -suspira-. Nos costó aprender a elaborarla. Trabajamos demasiado y tuvimos que desechar varias escobas, porque no nos salía bien. Pero después de varios intentos afinamos”, asegura entusiasmado.

Ada Carvajal es miembro de la asociación. La mujer de 33 años cuenta que el proyecto fue impulsado por las Damas Voluntarias de Brasil (DVB).

“Ellas tenían el proyecto para implementarlo en Bolivia, pero no querían que lo haga cualquier persona. Buscaban que el plan beneficie a los que verdaderamente tienen necesidades, así que buscaron a personas con capacidades diferentes”, afirma.

Ada sostiene con sus pequeñas manos el mango de la escoba y barre el suelo para demostrar su efectividad. Recuerda que cuando inició el proyecto, las DVB reclutaron a personas con capacidades diferentes del Instituto de Rehabilitación Infantil (IRI).

“De los 15 que nos unimos al principio, casi todos se salieron porque no confiaron en el proyecto. Nos quedamos algunos, quienes conseguimos a otros amigos y así la organización creció a ocho miembros”, destaca.

Por su parte, la presidenta de la asociación, Cecilia Tamayo, acota que además de esas personas con capacidades diferentes, la organización tiene el apoyo de dos estudiantes de la carrera de ciencias de la educación. “Ellos ayudan en la parte educativa y en la adaptación a la máquina”.

La también trabajadora social afirma que el proyecto quiere lograr inserción socio-laboral para el grupo. “Con este espacio productivo pensamos tener un ingreso económico para tener calidad de vida digna”.

Proceso de fabricación

Ada se levanta a las 6:00 para tomar un taxi e ir a la fábrica, que se encuentra en Mallasilla. “Es lejos, pero cuando estoy ahí me siento útil”, sostiene.

La fabricación de cada escoba demanda al menos un día, cuenta Cecilia. “Es que es un poco más complicado para nosotros (por la discapacidad)”, justifica.

Cada una de las escobas se realiza de ocho botellas PET; sólo la base sirve para cortar las cerdas. “Las cerdas las ponemos en tablillas de metal y luego las ponemos a cada uno de los huecos de la madera base. Después las ensamblamos al mango”.

El grupo trabaja en las cerdas de la escoba y la madera de base es comprada. Cada una de estas escobas costará 22 bolivianos.

Más detalles sobre un novedoso producto
Material Para la elaboración de cada escoba se requieren ocho botellas PET.

Tiempo La fabricación de cada uno de estos utensilios demanda un día.

Máquina La fábrica, que se encuentra en Mallasilla, tiene una máquina hiladora para cortar las cerdas.

Insumos El mango y la base de la escoba son comprados. El grupo se concentra en las cerdas.

Comercialización La venta de las escobas se iniciará en enero o febrero de 2012.

Precio Cada una de las escobas tendrá un valor de 22 bolivianos en el mercado.