Orgulloso, así se sentía Javier Lanza, un hombre de 56 años que, pese a su discapacidad física, formó una asociación para fabricar un novedoso producto: escobas con cerdas de botellas PET.
“Es innovador ¿no? -comenta- Creo que nos irá bien cuando ingresemos al mercado y lo mejor es que con ello cuidaremos el medio ambiente porque reciclaremos las botellas”, dice Javier, mientras sus manos recorrían las cerdas de la primera escoba que fabricó con siete miembros de la Asociación Superación.
“No fue fácil -suspira-. Nos costó aprender a elaborarla. Trabajamos demasiado y tuvimos que desechar varias escobas, porque no nos salía bien. Pero después de varios intentos afinamos”, asegura entusiasmado.
Ada Carvajal es miembro de la asociación. La mujer de 33 años cuenta que el proyecto fue impulsado por las Damas Voluntarias de Brasil (DVB).
“Ellas tenían el proyecto para implementarlo en Bolivia, pero no querían que lo haga cualquier persona. Buscaban que el plan beneficie a los que verdaderamente tienen necesidades, así que buscaron a personas con capacidades diferentes”, afirma.
Ada sostiene con sus pequeñas manos el mango de la escoba y barre el suelo para demostrar su efectividad. Recuerda que cuando inició el proyecto, las DVB reclutaron a personas con capacidades diferentes del Instituto de Rehabilitación Infantil (IRI).
“De los 15 que nos unimos al principio, casi todos se salieron porque no confiaron en el proyecto. Nos quedamos algunos, quienes conseguimos a otros amigos y así la organización creció a ocho miembros”, destaca.
Por su parte, la presidenta de la asociación, Cecilia Tamayo, acota que además de esas personas con capacidades diferentes, la organización tiene el apoyo de dos estudiantes de la carrera de ciencias de la educación. “Ellos ayudan en la parte educativa y en la adaptación a la máquina”.
La también trabajadora social afirma que el proyecto quiere lograr inserción socio-laboral para el grupo. “Con este espacio productivo pensamos tener un ingreso económico para tener calidad de vida digna”.
Proceso de fabricación
Ada se levanta a las 6:00 para tomar un taxi e ir a la fábrica, que se encuentra en Mallasilla. “Es lejos, pero cuando estoy ahí me siento útil”, sostiene.
La fabricación de cada escoba demanda al menos un día, cuenta Cecilia. “Es que es un poco más complicado para nosotros (por la discapacidad)”, justifica.
Cada una de las escobas se realiza de ocho botellas PET; sólo la base sirve para cortar las cerdas. “Las cerdas las ponemos en tablillas de metal y luego las ponemos a cada uno de los huecos de la madera base. Después las ensamblamos al mango”.
El grupo trabaja en las cerdas de la escoba y la madera de base es comprada. Cada una de estas escobas costará 22 bolivianos.
Más detalles sobre un novedoso producto
Material Para la elaboración de cada escoba se requieren ocho botellas PET.
Tiempo La fabricación de cada uno de estos utensilios demanda un día.
Máquina La fábrica, que se encuentra en Mallasilla, tiene una máquina hiladora para cortar las cerdas.
Insumos El mango y la base de la escoba son comprados. El grupo se concentra en las cerdas.
Comercialización La venta de las escobas se iniciará en enero o febrero de 2012.
Precio Cada una de las escobas tendrá un valor de 22 bolivianos en el mercado.
“Es innovador ¿no? -comenta- Creo que nos irá bien cuando ingresemos al mercado y lo mejor es que con ello cuidaremos el medio ambiente porque reciclaremos las botellas”, dice Javier, mientras sus manos recorrían las cerdas de la primera escoba que fabricó con siete miembros de la Asociación Superación.
“No fue fácil -suspira-. Nos costó aprender a elaborarla. Trabajamos demasiado y tuvimos que desechar varias escobas, porque no nos salía bien. Pero después de varios intentos afinamos”, asegura entusiasmado.
Ada Carvajal es miembro de la asociación. La mujer de 33 años cuenta que el proyecto fue impulsado por las Damas Voluntarias de Brasil (DVB).
“Ellas tenían el proyecto para implementarlo en Bolivia, pero no querían que lo haga cualquier persona. Buscaban que el plan beneficie a los que verdaderamente tienen necesidades, así que buscaron a personas con capacidades diferentes”, afirma.
Ada sostiene con sus pequeñas manos el mango de la escoba y barre el suelo para demostrar su efectividad. Recuerda que cuando inició el proyecto, las DVB reclutaron a personas con capacidades diferentes del Instituto de Rehabilitación Infantil (IRI).
“De los 15 que nos unimos al principio, casi todos se salieron porque no confiaron en el proyecto. Nos quedamos algunos, quienes conseguimos a otros amigos y así la organización creció a ocho miembros”, destaca.
Por su parte, la presidenta de la asociación, Cecilia Tamayo, acota que además de esas personas con capacidades diferentes, la organización tiene el apoyo de dos estudiantes de la carrera de ciencias de la educación. “Ellos ayudan en la parte educativa y en la adaptación a la máquina”.
La también trabajadora social afirma que el proyecto quiere lograr inserción socio-laboral para el grupo. “Con este espacio productivo pensamos tener un ingreso económico para tener calidad de vida digna”.
Proceso de fabricación
Ada se levanta a las 6:00 para tomar un taxi e ir a la fábrica, que se encuentra en Mallasilla. “Es lejos, pero cuando estoy ahí me siento útil”, sostiene.
La fabricación de cada escoba demanda al menos un día, cuenta Cecilia. “Es que es un poco más complicado para nosotros (por la discapacidad)”, justifica.
Cada una de las escobas se realiza de ocho botellas PET; sólo la base sirve para cortar las cerdas. “Las cerdas las ponemos en tablillas de metal y luego las ponemos a cada uno de los huecos de la madera base. Después las ensamblamos al mango”.
El grupo trabaja en las cerdas de la escoba y la madera de base es comprada. Cada una de estas escobas costará 22 bolivianos.
Más detalles sobre un novedoso producto
Material Para la elaboración de cada escoba se requieren ocho botellas PET.
Tiempo La fabricación de cada uno de estos utensilios demanda un día.
Máquina La fábrica, que se encuentra en Mallasilla, tiene una máquina hiladora para cortar las cerdas.
Insumos El mango y la base de la escoba son comprados. El grupo se concentra en las cerdas.
Comercialización La venta de las escobas se iniciará en enero o febrero de 2012.
Precio Cada una de las escobas tendrá un valor de 22 bolivianos en el mercado.
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