sábado, 31 de diciembre de 2011

Una ‘app’ para ecologistas

La Facultad de Diseño de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Potsdam, Alemania, ha desarrollado una novedosa e interesante aplicación (app) ecologista llamada EcoChallenge. Como los germanos se toman las cosas muy en serio, el asesoramiento de expertos y la participación del Ministerio de la Ciencia, de la Investigación y la Cultura de Brandeburgo fueron decisivos para que este proyecto ‘verde’ –orientado tanto a ecologistas como a aquellos que deseen serlo– se convierta en una herramienta seria para preservar lo ‘eco’ por medio de la tecnología.

Cada tema presenta información científica concreta, datos estadísticos adicionales y desafíos (challenges) para compartirlos con los demás y motivar una consciencia ecológica socializada. Hay mucho por dónde escoger, así que comencemos a revisar algunos de ellos.

Agua. Estadísticamente, en los Estados Unidos se consumen diariamente 300 litros por persona, en Alemania 129 y en la India 25. EcoChallenge se vale de estos y otros datos para recomendar una cantidad aproximada de consumo periódico. Por ejemplo, si uno se encuentra en Alemania la idea es no sobrepasar los 129 litros, por lo tanto, el calculador muestra algunas variables que al combinarse correctamente ayudan a reducir el consumo de agua. Un ejemplo: Si se elige ‘ducharse’ con la variable ‘ahorrativo’ se obtienen 30 litros de consumo, algo recomendable; sin embargo, si se opta por la otra opción, es decir, ‘no ahorrativo’, se alcanza el doble, lo cual nos aleja de nuestros ‘eco’ objetivos.

Vestimenta. Según recientes datos estadísticos, un 50 por ciento de la producción mundial de textiles proviene de la industria del algodón. Sólo como información adicional, el 25 por ciento es tratado con insecticidas e incluso el 10 por ciento con pesticidas. Según los cálculos de la aplicación, en la producción convencional de una polera la emisión de CO2 alcanza los 6.499 gramos, mientras que los productos ecológicos salen vencedores con 593 gramos. Con otras prendas de vestir la diferencia es aún mayor: un jean ‘tipo estándar’ equivale a 27.647 gramos de CO2 frente a uno bio que apenas suma 2.524 gramos de CO2. ¡Vaya diferencia! Aunque parezca ridículo fijarse en unos cuantos ‘gramos’ no se debe olvidar que en la industrialización del algodón se emplean ¡8.000 químicos!, por lo tanto, cada gramo cuenta.

Pesca. Varias estimaciones científicas aseguran que para el 2048 el 90 por ciento de la población marina desaparecerá si se continúa con el actual ritmo indiscriminado de pesca mundial. Por un solo kilo de gambas se sacrifican 9 kilos de otras especies marinas. Esta práctica, conocida como pesca incidental, está vaciando los océanos de vida marina. EcoChallenge recomienda evitar consumir atún y procurar disfrutar de la acuacultura. Además, se ofrece una interesante hoja de cálculo que muestra la cantidad de gramos de pesca incidental por cada gramo consumido de nuestro pescado favorito.

Plástico. Continuando con los números, en el mar se halla seis veces más plástico que plancton. Más de 6,4 millones de toneladas, en calidad de basura, llegan al océano. Consecuentemente, por cada kilómetro cuadrado de superficie marina se pueden hallar hasta 18.000 productos hechos con este material. El problema más grande al que actualmente nos enfrentamos es el desmedido empleo de la bolsa plástica, la que muchas veces sólo es utilizada por horas, en algunos países europeos incluso 25 minutos, a cambio ésta tarda alrededor de 100 a 500 años en desintegrarse. Para concientizarnos acerca del empleo de las bolsas de plástico EcoChallenge hace cálculos minuciosos y hasta macabros previa pregunta: ¿Qué cantidad de petróleo se emplea en la fabricación de productos hechos de plástico? El calculador ecológico, ni corto ni perezoso, procesa desde la envoltura de un dulce o bombón “grande”, (para su fabricación se requieren 50 ml. de petróleo), hasta una botella PET (250 ml.) o si desea ir más lejos una bota ‘grande’ (8.750 ml.)

Podríamos continuar, pero la aplicación me dice que debo ahorrar un poco de energía.

El autor es editor de Columna Contémpora

www.wix.com/contempora/2011

Marchistas, personajes del año 2011

Los marchistas en defensa del TIPNIS fueron elegidos como los personajes del año 2011 por al menos cuatro medios de comunicación, mientras para la radio gubernamental Patria Nueva, el presidente Evo Morales es el protagonista del año.

Página Siete, a base de una encuesta realizada por IPSOS, eligió a los marchistas del TIPNIS como personaje del año 2011. La red ERBOL optó por estos mismos personajes que marcharon durante 65 días desde Trinidad a La Paz en defensa de esa área natural ante la intención gubernamental de construir una carretera por medio del TIPNIS.

El diario cruceño El Deber también eligió a los indígenas que marcharon en defensa del TIPNIS como el personaje del área política.

Este matutino también entregó el “Patujú de bronce” al dirigente de la Subcentral TIPNIS, Fernando Vargas.

El grupo Fides eligió ayer al presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), Adolfo Chávez, quien encabezó la marcha del TIPNIS, como el personaje del año.

La radio oficial Patria Nueva eligió al presidente Evo Morales como el personaje del año con 792 votos (81,2%), según registra el dato en su portal digital.

El diario paceño La Razón dijo que no seleccionó a ningún personaje del año como lo hizo durante 13 años.

martes, 20 de diciembre de 2011

La basura es dinero en La Paz Ecovales

Cada jornada nos enfrentamos ante esto, tanto en calles como hogares. Pero, no estamos conscientes que día que botamos desechos, estamos perdiendo dinero. “Para mí, la basura son residuos o productos que tienen valor; parecen algo feo que te estorba, pero tienen valor”, afirma Ana María Villanueva, gestora del proyecto Ecovales que, junto a Ketal, están impulsando una nueva forma de aprovechamiento de los residuos sólidos de la ciudad.

En Bolivia, se estima que cada habitante genera 0,5 kilos de basura diaria, lo que equivale a 5.530 toneladas de residuos sólidos por día o 1.288.450 toneladas por año, de las cuales el 86% se produce en áreas urbanas. Se calcula que el 60% del total son  residuos orgánicos; 10%, plásticos; otro 10%, tóxicos; 6%, papel y cartón; 2%, vidrio; 2%, metales y 10%, otros tipos de basura. No obstante, la mayor parte ingresa a los rellenos sanitarios de los municipios, desaprovechando su potencial económico.En busca de un impacto ambientalAnte esta situación, Ecovales ha desarrollado un sistema que consiste en optimizar la cadena de reciclaje de residuos sólidos y mejorar la remuneración económica de los actores que los generan, con énfasis en los usuarios y recolectores, para conseguir un impacto ambiental.

“Recibimos la basura todos los jueves, viernes, sábados y algunos domingos, desde las 09.00 hasta las 18.00, en las instalaciones de los supermercados Ketal de la avenida Arce, Miraflores y la calle 15 de Calacoto”, informa Ana María.

Durante esos días hay alguien encargado de recepcionar los desechos, separados en las categorías de cartón, papel, vidrio, plástico y otros, los cuales son pesados para, posteriormente, ser catalogados y entregados a las empresas recicladoras. Por el total de kilos de residuos entregados, las personas reciben un Ecovale que puede ser canjeado en los locales Ketal, por el valor de algunos de sus productos ofertados.

“En los tres supermercados Ketal se han logrado reunir 16 toneladas de todos los productos, en tres meses. Pero yo quisiera lograr cinco toneladas semanales por cada Ketal. Lo que se necesita son campañas de concienciación sobre cómo separar la basura, porque traen todos los residuos juntos”, subraya la gestora del emprendimiento, y añade que necesita vender de 600 a 700 kilos de botellas pet para cubrir los sueldos de todos los que trabajan en este proyecto.

La capacitación en los barrios

“Es importante incentivar a que la gente separe la basura desde sus casas y que sepa que todo lo que está botando sirve y tiene un valor”, explica Ana María. Entre sus sueños está que las personas se organicen en cada barrio para la creación de puntos de acopio de residuos. “Nuestro carro podría pasar a recoger toda la basura generada en los barrios, para luego dejarla a las recicladoras. Ése es nuestro rol, somos los intermediarios entre la gente y estas empresas”, complementa.

En aras de este objetivo, trabaja para organizar y capacitar a los vecinos, para que sean ellos quienes aprovechen su basura. “Cada familia genera de 6 a 7 kilos semanales de basura, eso hace un promedio de 10 bolivianos recuperables; multiplicado esto por 500 vecinos, tendríamos 5.000 bolivianos de ganancia semanal, que podría servir para mejorar la calidad de vida de cada barrio”, comenta entusiasmada. Por ello, el proyecto de Ecovales necesita del apoyo de los paceños para seguir avanzando, porque la basura tiene un uso y un valor.

viernes, 16 de diciembre de 2011

La Niña cobra su tercera víctima y la lluvia persiste en el occidente

Un rayo causó la muerte de un comunario tarijeño cuando retornaba a su casa. Con este caso ya son tres las víctimas fatales causadas por las lluvias en el país, informó Defensa Civil. En tanto que el Senamhi anunció que los temporales en el occidente continuarán.

El director nacional de Emergencia y Auxilio del Viceministerio de Defensa Civil, almirante Romeo Vega, informó a La Razón de que al reporte de Tarija se suman las muertes de dos mujeres, entre ellas una asambleísta regional, que fueron arrastradas por las aguas en la quebrada Machito del municipio cruceño de Charagua.

“Es la tercera víctima causada por el fenómeno de La Niña, las dos de Santa Cruz también fueron confirmadas por las autoridades regionales y está en el reporte nacional”, dijo.

Especificó que las intensas lluvias y el granizo registrados desde el fin de semana han activado el Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) de cada gobernación y la nacional. Desde el fin de semana hasta ayer se registraron eventos de granizada en La Paz, Potosí, Chuquisaca y Cochabamba, donde fue afectada la producción agrícola y perecieron gallinas y ganado vacuno.

Lluvias. Vega dijo que hasta la tarde de ayer las regionales de Defensa Civil informaron de que el área rural de Santa Cruz es la más azotada por el temporal de lluvias. “En Camiri hay seis casas que están a punto de desplomarse por las lluvias que no cesaron hasta la tarde de hoy (ayer); ya se evacuó a las familias. En San Julián, el río creció 2,5 metros y se teme que haya desbordes. En cambio en Charagua, está afectado el tramo a Boyouibe y se evacuó a 12 familias.

En Lagunillas, Muyupampa e Ipati hay inundaciones, en la última se evacuó a cinco familias y están albergadas en una escuelita”, indicó la autoridad.Otro caso que preocupa es en el sur del país, donde las autoridades municipales de tres municipios chuquisaqueños notificaron que las precipitaciones destrozaron cultivos, ganado e inmuebles en comunidades de Huacareta, Muyupampa y Tarbita.

Granizada. En la comunidad Marapampa una granizada alcanzó 40 centímetros de alto el lunes por la noche y destruyó sembradíos de haba y papa, reportó la red Erbol. El reporte nacional señala que en Potosí la situación se mantiene como el fin de semana y se está apoyando a las familias que perdieron su producción agrícola.

El Director Nacional de Emergencia y Auxilio también informó de que en Beni el reporte es que las actividades de Puerto Varador están interrumpidas por las intensas lluvias y que en las ciudades de Trinidad y Guayaramerín se reportaron daños materiales. En la última urbe, cuatro barrios fueron inundados, se derrumbaron seis viviendas y se tuvo que evacuar a las familias afectadas.

“En los otros departamentos tenemos lluvia, en La Paz hubo 32 situaciones de emergencia y en El Alto tenemos el problema del río Sek’e que se  desbordó y se llevó el puente”, sostuvo el jefe militar a ANF.

En La Paz, los reportes señalan que la zona más afectada es Río Abajo, en el municipio de Mecapaca, debido a la riada que dañó cultivos en Huaricana y El Palomar. En la zona hay cerca de 120 familias perjudicadas que esperan ayuda de su alcaldía.

Aumenta la Generación de energía

Las lluvias permiten aumentar la generación de energía eléctrica y se garantiza el suministro inmediato de energía y evita  los cortes, informaron autoridades de Ende.

Pronostican precipitaciones leves y moderadas en Pando

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) anunció ayer que las lluvias en el altiplano y en el departamento de Tarija se mantendrán hasta el fin de semana, aunque la intensidad bajará. En cambio en el oriente, en las ciudades, no habrá lluvia, pero sí en el área rural, con intensidad moderada.

La responsable de la Unidad de Pronósticos del Senamhi, Marisol Portugal, informó de que chubascos aislados y humedad se registrarán en el altiplano. “Estos días se caracterizarán porque los días amanecerán nublados en las ciudades, pero se despejarán a media mañana y por la tarde volverá a nublarse. No se descartan precipitaciones leves”, dijo.

En cambio, indicó que en el oriente la nubosidad se dispersará excepto en el departamento de Pando, región que el fin de semana registrará lluvias de leves a moderadas. En el norte de La Paz también habrá nubosidad y en algunos sectores se reportarán eventos de lluvias. Temporales de granizo están descartados.

En El Alto se desborda el río Chilcani y anega dos lotes

El río Chilcani del Distrito Municipal 4 de El Alto se desbordó ayer en la tarde e inundó dos lotes baldíos en la zona Fonvis Mercedario. El responsable del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Carlos Condori, informó de que las constantes lluvias sólo debilitaron los defensivos de este río, “pero que los mismos aún resistirán la fuerza del agua”.

Aseguró que la población de esa zona no sufrió ningún daño y que se encuentra protegida debido al trabajo de encamellado y limpieza del río que se realizaron en esta gestión.

El responsable del COE declaró que también tiene el reporte de dos viviendas anegadas en la zona Nuevo Jerusalem, del distrito 5, debido a que el agua se deslizó de sectores elevados. “Lo bueno es que los hechos se produjeron sólo al ingreso de estos domicilios, sin tener daños materiales ni personales”.

El miércoles pasado, nueve viviendas se inundaron en la zona Bautista Saavedra a causa del taponamiento de canales pluviales de tierra. La Alcaldía acusó a los vecinos de echar tierra y escombros en esos espacios.

Condori informó ayer de que la urbe alteña cuenta con sólo 350 sumideros, 1.100 cámaras pluviales y 600 bocas de tormenta en todas sus calles y avenidas, cifras a las que calificó de insuficientes para soportar las precipitaciones pluviales. “Si bien es cierto que se hace una limpieza constante en los sumideros y bocas de tormenta por distritos, la cantidad no soporta la gran cantidad de agua que se genera por esta época”.

Expresó, además, su preocupación sobre la construcción de calles y avenidas sin la planificación requerida. “Sabemos que los vecinos presionan para la ejecución de un enlosetado o pavimento, pero no se contemplan sistemas de alcantarillado pluvial”.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Ibnorca certificará las huellas de carbón

Por primera vez en Bolivia, las empresas e instituciones podrán medir el nivel de sus emisiones de gases de contaminación atmosférica. El Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (Ibnorca) ya cuenta con 10 técnicos capaces de medir las emisiones de gases de efecto invernadero, conocidas como huellas de carbón, en todo tipo de actividad. Entre los beneficios se cuenta la identificación de uso de energías para una mejor planificación y ahorro.

La conciencia empresarial. El director ejecutivo del Ibnorca, Álvaro del Castillo, explicó que actualmente existe una mayor conciencia entre personas e instituciones para conocer el grado de emisiones de gases que generan con sus actividades.

“En particular, la huella de carbón busca identificar cuánto emite y, a partir de eso, qué acciones mitigatorias se realizan”.

Debido a que en Bolivia no había una institución que hiciera este tipo de mediciones, el Ibnorca buscó apoyo para ampliar su conocimiento sobre el tema.

La CAF brindó gran parte de los recursos para impartir un curso que permitió a los técnicos del instituto adquirir la capacidad de evaluar los informes voluntarios de emisiones que hagan las empresas industriales y de servicios, debido a que en Bolivia, las firmas no están obligadas a hacer estas mediciones.

La visión del Ibnorca. La directora nacional de Servicios Técnicos del Ibnorca, Verónica Sotomayor, explicó que toda acción, ya sea de una persona o empresa, puede  ser contaminante.

Por ejemplo, el uso de una computadora con pantalla LCD durante ocho horas por día genera, en un año, unos 400 kilogramos de dióxido de carbono equivalente (CO2eq). Esta medida surge de fórmulas con las que se obtiene el equivalente en masa (kilos, toneladas, gramos) de las emisiones de efecto invernadero por el gasto de energía, uso de aire, de combustible o de otros gases.

Por ejemplo, el vuelo de una persona de La Paz a Miami genera, en promedio, 800 kilos de CO2eq. Para compensar esas emisiones es necesario plantar dos árboles por año por el uso de la computadora, o cuatro por el vuelo.

MEDIR PARA MITIGAR. El representante de la CAF en Bolivia, Emilio Uquillas, explicó que el apoyo a esta iniciativa parte de la visión que tiene su institución para atender y, en lo posible, resolver temas medioambientales.

“Es como la responsabilidad social empresarial, ya que la responsabilidad con el medio ambiente encuentra una metodología especializada a través de esta cooperación. Las empresas van a poder formular un procedimiento formal, estandarizado, preciso, metodológicamente bien documentado, de lo que están haciendo por medir su huella de carbono, su generación de gases de efecto invernadero y, por otro lado, compensar y mitigar”.

El proyecto piloto. Para la certificación empresarial, el Ibnorca cuenta con la norma ISO 14064, según Sotomayor.

“Esta norma tiene tres partes. La primera está dirigida a lo que es la verificación de las organizaciones. La segunda es la de verificación de proyectos, y la tercera da los lineamientos de las organizaciones que verifican o validan estas mediciones”.
Actualmente, 12 empresas participan en el proyecto piloto, es decir que hacen sus propias mediciones y, después, se someterán a una especie de auditoría a cargo del Ibnorca. Los resultados se conocerán en marzo de 2012.

4 meses demandará el proyecto piloto para evaluar las emisiones de gases de efecto invernadero de 12 empresas.

Una lucha contra el mayor emisor: el chaqueo. El ingeniero Édgar Salas, de la CAF, señaló que entre las actividades que generan más emisiones de gases de efecto invernadero están las que se hacen a partir de combustibles fósiles. Sin embargo, en Bolivia, “el principal emisor de gases de efecto invernadero es la quema de bosques, el chaqueo”.

Adelantó que, en ese contexto, la CAF prepara un programa para evitar estos incendios con la cooperación de los gobiernos de Italia y Brasil.

Las frases

“Cualquier institución puede identificar cuánto emite y, segundo, ver qué puede hacer para reducir, para mitigar, esas emisiones”.

Álvaro del Castillo / DIRECTOR EJECUTIVO DEL IBNORCA

“Quisimos dar más herramientas a Ibnorca para que más empresas puedan ser certificadas y podamos reducir la emisión de gases de efecto invernadero”.

Emilio Uquillas / Representante de la CAF en Bolivia

“El cambio climático es un problema global y la ISO ha sacado la norma 14064, de cumplimiento voluntario, para la medición de emisiones de gases”.

Verónica Sotomayor / DIRECTORA DE SERVICIOS TÉCNICOS

La cara limpia del Choqueyapu está 30 km más arriba

En su nacimiento, el río bendice con turismo, alimento y actividades económicas como la extracción de la turba y la ganadería

Una laguna limpia, de un azul refrescante, bajo la mirada atenta del nevado Wilamankilisani. Parece la fotografía publicitaria de una marca de agua embotellada, pero es un lugar real a 30 kilómetros de La Paz: el origen del río Choqueyapu. Claro que, en el otro extremo, en la zona de Río Abajo, nadie lo reconocería, cuando su cauce luce marrón, arrastrando plásticos y otras basuras y despidiendo un aroma poco saludable.

Aquí arriba, en la pequeña comunidad de Chacaltaya, saben lo importante que es el agua para su supervivencia y economía. Sin embargo, antes de abandonar el cañón por el que transcurre para ingresar a la urbe, el Choqueyapu ya ha perdido la transparencia de su nacimiento, donde recibe el nombre de Kaluyo.

Pampalarama es el nombre de la laguna de postal. “Pampa” significa planicie en aymara y “larama” se refiere al tono de azul, característico de este embalse natural, que los habitantes de Chacaltaya plasman en sus aguayos. Éste es el primer punto de aprovechamiento del preciado recurso a lo largo del recorrido del Choqueyapu.

“El agua es todo”, asegura Roberto Poma, chacalteño y responsable de la empresa de turismo comunitario de este lugar. Su pueblo vive gracias al río. El albergue que hay a orillas de Pampalarama, y que lleva su nombre, es el emprendimiento más reciente gracias al cual la comunidad recibe nuevos ingresos. Los turistas, en su mayoría nacionales, acuden aquí por la tranquilidad del paisaje y por su encanto, protagonizado tanto por la laguna como por el nevado, todo ello con la banda sonora del río cayendo por las rocas. Además, en el estanque se puede practicar la pesca deportiva de la trucha arcoíris, que se ha insertado también en otras aldeas de la región como Patalarama o Saitokota.

A unos metros del albergue se levanta el laboratorio para la cría de alevines pero, lamentablemente, está en desuso. La trucha de Pampalarama únicamente se pesca y se consume aquí, aunque hay todo un mercado potencial unos kilómetros abajo. Pero, como señala Roberto, hace falta más gente interesada —de la comunidad— para llevar a cabo esta actividad económica.

Siguiendo el curso del río se llega a Chacaltaya, en la que viven alrededor de 70 familias. Por el camino se ve, a ambos lados, numerosas llamas y alpacas pastando solas. ¿Dónde está la gente? La mayoría de los hombres se encuentra en la mina cooperativista de estaño que habita en lo alto de una colina. Desde que subiera el precio de este mineral a principios de año, el interés de la comunidad está centrado en la actividad minera. Incluso, hay quien ha abandonado el cultivo de la maca, que es lo único que crece en esta zona, a pesar de su alta cotización. La mina atrae más.

Las mujeres, varios niños y algunos hombres están, cerca de la comunidad, sacando provecho de los bofedales que, hasta que vuelvan las lluvias, permanecen secos. Desde el camino se ve todo el ancho del cauce de color marrón carcomido por la mano humana. En algunos lugares se levantan montones de turba; en otros, hay agua embalsada de las recientes lluvias. Algunos pedazos de tierra se levantan varios metros del suelo, porque todavía no han sido arañados en busca del preciado abono. Por en medio de todo este panorama, unas figuritas se mueven afanosamente.

Desde arriba no es fácil hacerse a la idea de cuán grande es este lugar. Al bajar y caminar por su suelo gomoso y, a veces, quebradizo, es cuando se puede tener una concepción de esta explotación de turba que ya tiene más de 25 años. “Cuando llueva, nos iremos”, dice una de las trabajadoras que empuja una pesada carretilla.

Cada temporada, el agua vuelve a formar lagunas  que luego se secarán. Entonces, los hombres volverán con sus máquinas a motor construidas expresamente para ellos por los cerrajeros, para arrancarle al suelo la turba que luego, mujeres y niños, recogerán en carretillas y amontonarán. Las volquetas se llevan este material que en el invierno (época en la que se arreglan los jardines) se vende como abono en las calles de la zona Sur a 400 bolivianos la volqueta.

Río abajo, tras pasar por la comunidad Achachicala Centro, se llega a un pequeño puente que, se dice, fue construido durante el cerco a La Paz para inundar la ciudad. Atrás queda Achachicala Centro y aquí es donde el río recibe el nombre por el que se le conoce en la ciudad, Choqueyapu.

En este tramo, sobre las laderas de los cerros, es donde la gente de Chacaltaya tiene sus pequeñas tierras de cultivo. También se observa en ellos los efectos de la extracción de áridos que realizan algunos comunarios. Un poco más abajo, la Planta de Áridos San Roque, de Soboce (Sociedad Boliviana de Cemento), lleva a cabo la misma actividad pero de forma industrial. Los comunarios aseguran que sus camiones dañan el camino, pero la empresa dice que las relaciones con ellos son buenas.

De esta manera, el Choqueyapu, hasta que llega a La Paz, es aprovechado por un gran número de campesinos. Luego, su contaminación perjudica a otros miles.

Cómo llegar  Desde la Urbanización Autopista, pasar el barrio Limanipata hasta el cruce con la vía transoceánica. De allí, directo. Duración: 1 hora.

Reservas
Albergue: Centro de Información Turística, avenida 16 de Julio. Teléfonos: 2371044 y 75262604. Web: pampalarama.com.

Precios
Los paquetes varían por número de personas, días y actividades (caminatas, paseos en barca). Los precios van desde 98 bolivianos.

Cada CD debe reutilizarse

La comuna inició una campaña para sensibilizar a la población sobre la separación de los desperdicios y el reciclaje de los materiales.

El director de Calidad Ambiental de la Alcaldía, Efraín Fernández, informó que la biodegradación de un disco compacto (CD) demanda más de 200 años, debido a que es una combinación de varios metales, como aluminio, plata, níquel y oro, con plásticos (policarbonato), lacas (barniz) y tintes derivados del petróleo en capas delgadas.

Mencionó que, a diferencia de las baterías, que poseen materiales altamente contaminantes, los CD no son agresivamente contaminantes, pero que se debe evitar botarlos al basural o a la calle, porque pueden caer en aguas subterráneas y, a lo largo de los años, eso puede resultar perjudicial.

Deben ser reutilizados.  Fernández mencionó que la comuna inició una campaña destinada a la clasificación de residuos en origen, como el reciclado de botellas Pet, papel, cartón y plástico para volverlos a utilizar.

Explicó que todos los residuos plásticos inservibles son llevados a celdas especiales de los diferentes rellenos sanitarios de la ciudad, que fueron elaboradas con una técnica de impermeabilización, que permite controlar los líquidos o gases que emanan al cabo de determinado tiempo en el depósito, para que los materiales contaminantes no afecten al medio ambiente.

En cuanto a los estuches de estos discos, la mayoría están hechos sobre la base del cloruro de polivinilo (PVC), un plástico barato derivado de sustancias petroquímicas que son conocidas por la dificultad de su reciclaje, que está ligado a la alta incidencia de cáncer entre trabajadores y habitantes en los países donde se lo fabrica, como Estados Unidos, según una publicación de la agencia de noticias GAIA.

Por ello, el Director de Calidad Ambiental destacó que es necesario elaborar proyectos para realizar consultas de información, a fin de lograr posteriormente el compromiso de los municipios de implementar estrategias para informar sobre el grado de contaminación que provocan los plásticos.

Con referencia a las baterías, detalló que se elabora un proyecto para confinarlas transitoriamente mientras se consigue una industria capaz de reciclarlas. “De acuerdo con la tecnología, en otros países, las pilas se vuelven a procesar para su reutilización. Estamos viendo cómo almacenarlas transitoriamente para evitar que lleguen a cuerpos de agua y produzcan algunos niveles de contaminación”.

5 materiales son los que componen un disco compacto o CD, según el Director edil de Calidad Ambiental.

La frase

“La importancia, en algunos casos, reside en utilizarlos ingeniosamente. Hay muestras de que se pueden utilizar como adornos y no disponerlos como basura y así evitaríamos la contaminación del ambiente”.

Efraín Fernández / CALIDAD AMBIENTAL

viernes, 25 de noviembre de 2011

‘Hoy en día los derechos básicos a la tierra y territorio no son respetados’

 El Estado Plurinacional proclamado por la Constitución Política del Estado se basa en el reconocimiento de derechos especiales a los pueblos indígenas. El antropólogo Álvaro Díez Astete acaba de publicar un ‘Compendio’ sobre pueblos indígenas de tierras bajas (Amazonía, Oriente y Chaco) que incluye datos históricos y demográficos, pero sobre todo consideraciones sobre sus derechos y su realidad política y social. Sobre esos temas gira esta entrevista.

— ¿Cuáles son las características y los alcances del Compendio de etnias indígenas y ecoregiones que acaba de publicar?  

— Está compuesto de tres partes. La primera es un planteamiento teórico sobre la etnicidad indígena, las etnoregiones y las ecoregiones. La segunda, la central y la más amplia, es una descripción actualizada de las etnias de tierras bajas. Cada descripción comprende a su vez tres aspectos: primero, los datos básicos de cada etnia como la población, su ubicación geográfica y sus territorios comunitarios de origen (TCO); segundo, su situación histórico-política o dicho en otras palabras su etnohistoria y su situación política actual; y, tercero, su situación etno-cultural. La intención del Compendio es brindar al lector información pedagógicamente organizada.

— Uno de los aportes de su estudio es la introducción del concepto de ecoregión, ¿cómo debemos entenderlo?

— No podemos entender a los pueblos indígenas sino los comprendemos en el hábitat que ocupan; es un hábitat geográfico-político, pero no en el sentido tradicional de la división político-administrativa del Estado, sino más bien en el sentido de la posesión política del territorio. En el Compendio se plantea, siguiendo a autores como Rivera, Ibisch y Mérida, que en Bolivia existen ocho etno-eco-regiones. Esas ecoregiones son el fundamento práctico para comprender el hábitat de los pueblos indígenas. Sin embargo, hay que decir que la clasificación de esos autores es una clasificación bioecológica sobre la cual yo he hecho una lectura antropológica. Tres ecoregiones están en la Amazonía, dos en el Oriente y tres en el Chaco. A partir de esta clasificación también pretendo ver las diferencias ecoregionales que forman parte de las identidades de las etnias. Esta diferenciación eco-regional de las tierras bajas es importante, no había sido vista antes por la antropología.

— A esta altura, al parecer, la noción de territorio es inseparable de la de pueblo indígena…

— En la antropología boliviana ya no es posible hablar de las culturas —aymara, quechua, mojeña, guaraní, chiquitana o cualquier otra— sin hablar del territorio. No hay cultura sin una relación directa del quehacer cotidiano de los seres humanos con su hábitat. En el libro se explica que las 30 etnias de Bolivia (no 36 como propone muy sueltamente la Constitución Política del Estado) tienen diferenciaciones que provienen tanto de su relación con el medio ambiente cuanto de su historia política. Esta historia, por otra parte, es hasta el día de hoy una historia de opresión económica, política y cultural. En la última parte del libro trato este tema bajo el concepto de etnocidio.

— El reconocimiento de los territorios indígenas es un avance político y social...

— En 1990 se produce la gran Marcha por el Territorio y la Dignidad de los pueblos indígenas de las tierras bajas. Estos dos términos —territorio y dignidad— representan un mismo concepto: si los pueblos indígenas carecen de territorio su dignidad está radicalmente mellada. Por lo tanto, la sobrevivencia de los pueblos indígenas depende del territorio y de los recursos naturales que hay en ese territorio. Las luchas de los pueblos indígenas dieron lugar en 1996 a la promulgación de la Ley INRA que establece la creación de las Tierras Comunitarias de Origen (TCO), que expresan el carácter material y social del territorio, es decir, son su expresión política pero también su posesión física.

— A la luz de sus estudios, qué derechos indígenas merecen especial atención…

— El derecho a la autodeterminación, que se va a traducir en las autonomías indígenas, y el derecho a la consulta previa. Las autonomías indígenas son una cuestión muy difícil. Hay en día los derechos básicos a la tierra y al territorio no son respetados siendo que son la base fundamental de las autonomías. No puede haber autonomía sin un territorio y sin autodeterminación sobre él por parte de los pueblos indígenas. Por lo tanto, las autonomías indígenas están todavía en un horizonte muy lejano. Por otra parte, el derecho a la consulta previa figura en el artículo 30 de Constitución Política del Estado y en la legislación internacional. Significa que los pueblos indígenas deben ser consultados obligadamente por todo Estado cuando éste quiera ejecutar acciones de transformación del medio ambiente o de la vida social en las comunidades indígenas. La Constitución no deja lugar a dudas. Sin embargo, de una manera verdaderamente insólita, el Gobierno ha puesto trabas al cumplimiento del artículo 30 diciendo que la consulta no es vinculante. La Constitución es vinculante por sí misma. El Estado no va a poder ignorar el derecho a la consulta por su vigencia internacional, más allá de que ahora esté haciendo una burla grosera a la ley corta con la que se intentó solucionar el problema del TIPNIS.

— En su criterio, ¿cuál es el problema de fondo del TIPNIS?

— Es una clarísima muestra de que el Gobierno no ha podido concebir hasta ahora los contenidos conceptuales de sus propias declaraciones, las mismas que están, además, consagradas por la Constitución Política del Estado, como la defensa de los derechos de los pueblos indígenas sobre el territorio y los recursos naturales. Lo que el Gobierno proyecta como defensa de los pueblos indígenas es lo que hemos visto: la aberrante represión de la marcha indígena en Yucumo. El sentido de lo humano, al parecer, ha desaparecido para este Gobierno. Sólo así se explica el trato que da a las bases sociales y culturales que le dieron, precisamente, razón de ser, es decir los pueblos indígenas.

Perfil

Nombre: Álvaro Díez Astete
Profesión: Antropólogo
Nació: La Paz, 1949

Un especialista en pueblos indígenas de tierras bajas

Antropólogo y poeta de reconocida trayectoria. Se ha especializado en los pueblos indígenas de las tierras bajas de Bolivia. La investigación y publicación de su Compendio de etnias indígenas y ecoregiones se ha realizado en el marco de las actividades del Centro de Servicios Agropecuarios y Socio-Comunitarios (CESA) de cuyo consejo de investigación Díez Astete es miembro. Entre sus publicaciones antropológicas figuran: Las etnias en Bolivia (1993), Mapa étnico-territorial y arqueológico de Bolivia (con J. Riester, J. Albarracín y D. Pereira, 1995), Antropología de Bolivia, síntesis básica (1996), Amazonía boliviana: necesidades básicas de aprendizaje (2002), Percepciones étnicas sobre la coca en cinco ecoregiones de Bolivia (inédito).

sábado, 22 de octubre de 2011

Conceptos sobre el agua

Aún para expertos con cierto grado de experiencia, el tema de establecer conceptos comunes y unívocos sobre gestión y administración del agua no es fácil. Se trata de legislaciones que puedan ser aplicables por la autoridad pública, en el marco de políticas públicas específicas según el usuario al que se dirijan (en ciudades, pequeños o medianos pueblos, industrias) y a su vez, que éstos puedan entender, captar y en última instancia acatar y obedecer.
 
El desarrollo en la práctica de algunos conceptos teóricos tales como los que puedan legislarse o de aquellas regulaciones instrumentales para la gestión misma, están rigurosamente limitados, porque puede afirmarse que no existen reglas universales de administración del agua, recurso que a su vez es dependiente de circunstancias aleatorias, como la cantidad y calidad del agua en una determinada situación climática o del año hidrológico o alternativamente, algo más difícil y donde se encaminan hipótesis contemporáneas de los organismos de crédito, las circunstancias sociológicas, políticas o económicas encadenadas que ocasionen la estructura institucional para el desarrollo del recurso mismo. Una cosa es abundancia, otra escasez, otra es temporalidad estacional, como puede verse.

Es desde luego más importante su funcionalidad operativa que buscar la perfección en situaciones muy variables y hasta en regiones pequeñas variables o atípicas, lo que convierte a las hipótesis de trabajo en imprescindiblemente flexibles.
 
La implementación de un régimen y una autoridad de agua con la suficiente fuerza y, en muchos casos, imprescindible aceptación por la sociedad a la que sirven es consecuentemente un proceso muchas veces de “error y ajuste gradual”, es decir que como resultado de su aplicación en un determinado escenario resulte exitoso sólo después de varias experiencias. Los procedimientos que inicialmente se fijen, incluso algunas veces incluyendo fallos judiciales y adoptando políticas coherentes de principio a fin pueden tomar varios años. Quizás y ejemplos puedan discutirse con la anterior experiencia de Samapa en La Paz y El Alto o el empantanamiento discursivo en que se halla inmersa la reestructuración de la “nueva empresa” en las dos ciudades que ya lleva más de cinco años. Lo mismo pudiera deducirse para el caso Cochabamba y su empresa, entrampada burocráticamente y hasta con acusaciones de corrupción.
 
Los casos demostrativos sobre la aplicabilidad práctica de diversa hipótesis de trabajo abundan también internacionalmente, porque una vez dictadas las leyes, las herramientas para la práctica (permisos, tarifas, normas, reglamentos, etc.) son nuevamente de larga implementación y en todos los casos requieren administradores con experiencias y disciplinas diversas para que al final del proceso, se pueda tener agua sin problemas. Esta conclusión es casi común para todos los usos económicos del agua.

Asociación de discapacitados hace escobas de botellas PET

Orgulloso, así se sentía Javier Lanza, un hombre de 56 años que, pese a su discapacidad física, formó una asociación para fabricar un novedoso producto: escobas con cerdas de botellas PET.

“Es innovador ¿no? -comenta- Creo que nos irá bien cuando ingresemos al mercado y lo mejor es que con ello cuidaremos el medio ambiente porque reciclaremos las botellas”, dice Javier, mientras sus manos recorrían las cerdas de la primera escoba que fabricó con siete miembros de la Asociación Superación.

“No fue fácil -suspira-. Nos costó aprender a elaborarla. Trabajamos demasiado y tuvimos que desechar varias escobas, porque no nos salía bien. Pero después de varios intentos afinamos”, asegura entusiasmado.

Ada Carvajal es miembro de la asociación. La mujer de 33 años cuenta que el proyecto fue impulsado por las Damas Voluntarias de Brasil (DVB).

“Ellas tenían el proyecto para implementarlo en Bolivia, pero no querían que lo haga cualquier persona. Buscaban que el plan beneficie a los que verdaderamente tienen necesidades, así que buscaron a personas con capacidades diferentes”, afirma.

Ada sostiene con sus pequeñas manos el mango de la escoba y barre el suelo para demostrar su efectividad. Recuerda que cuando inició el proyecto, las DVB reclutaron a personas con capacidades diferentes del Instituto de Rehabilitación Infantil (IRI).

“De los 15 que nos unimos al principio, casi todos se salieron porque no confiaron en el proyecto. Nos quedamos algunos, quienes conseguimos a otros amigos y así la organización creció a ocho miembros”, destaca.

Por su parte, la presidenta de la asociación, Cecilia Tamayo, acota que además de esas personas con capacidades diferentes, la organización tiene el apoyo de dos estudiantes de la carrera de ciencias de la educación. “Ellos ayudan en la parte educativa y en la adaptación a la máquina”.

La también trabajadora social afirma que el proyecto quiere lograr inserción socio-laboral para el grupo. “Con este espacio productivo pensamos tener un ingreso económico para tener calidad de vida digna”.

Proceso de fabricación

Ada se levanta a las 6:00 para tomar un taxi e ir a la fábrica, que se encuentra en Mallasilla. “Es lejos, pero cuando estoy ahí me siento útil”, sostiene.

La fabricación de cada escoba demanda al menos un día, cuenta Cecilia. “Es que es un poco más complicado para nosotros (por la discapacidad)”, justifica.

Cada una de las escobas se realiza de ocho botellas PET; sólo la base sirve para cortar las cerdas. “Las cerdas las ponemos en tablillas de metal y luego las ponemos a cada uno de los huecos de la madera base. Después las ensamblamos al mango”.

El grupo trabaja en las cerdas de la escoba y la madera de base es comprada. Cada una de estas escobas costará 22 bolivianos.

Más detalles sobre un novedoso producto
Material Para la elaboración de cada escoba se requieren ocho botellas PET.

Tiempo La fabricación de cada uno de estos utensilios demanda un día.

Máquina La fábrica, que se encuentra en Mallasilla, tiene una máquina hiladora para cortar las cerdas.

Insumos El mango y la base de la escoba son comprados. El grupo se concentra en las cerdas.

Comercialización La venta de las escobas se iniciará en enero o febrero de 2012.

Precio Cada una de las escobas tendrá un valor de 22 bolivianos en el mercado.